Vuelvo a lo típico de todos lo veranos, pero en este el sentimiento se ha multiplicao enormemente.
Uno de los días que iba a granada se me cruzó al bajarme del coche un gato negro a las 6 de la mañana....me giré y me empecé a reir mirando a mi madre....creo que desde ese momento nada volvió a ser igual.
Para que engañarnos, mas de una me comprende en que nos falta algo y todas sabemos perfectamente lo que es
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